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Parque Nacional Pali Aike: La Otra Patagonia

Cráteres, lava, cuevas y estepa abierta a unos 196 km de Punta Arenas. Una Patagonia distinta, antigua y con muy pocos visitantes.

Cuando piensas en Patagonia, seguro imaginas torres de granito, glaciares y lagos turquesa. Pero existe otra Patagonia: una de antiguos volcanes, campos de lava negra, cuevas y estepa abierta hasta el horizonte. Esa Patagonia se llama Pali Aike, y está a un día de viaje desde Punta Arenas.

Su nombre se ha interpretado como “lugar desolado” en la lengua de los pueblos originarios. Pero cuando llegas, descubres que de vacío no tiene nada: hay cráteres que se recorren a pie, una cueva con más de 11.000 años de historia humana y guanacos que se cruzan en el camino.

¿Por qué Pali Aike es diferente?

Primero, porque casi nadie llega hasta aquí. En 2024 el parque recibió apenas 3.274 visitas, menos del 1 % de todas las visitas a parques y reservas de Magallanes ese año. Eso significa senderos tranquilos, silencio y la sensación de estar descubriendo un lugar.

Segundo, porque el paisaje no se parece a nada de lo que verás en el resto del viaje. En vez de bosques y hielo, aquí hay conos volcánicos, cráteres, ríos de lava solidificada y una estepa dorada que se pierde en el horizonte. Además, es el único parque nacional de Chile que protege la estepa magallánica, un paisaje muy propio de esta zona que suele pasar desapercibido.

¿Ya recorriste Torres del Paine? ¿Cruzaste la estepa en el Full Day Tierra del Fuego y te quedaste con ganas de más? Entonces Pali Aike es tu próxima parada: la misma Patagonia, pero vista desde sus volcanes.

Grupo caminando entre coirones hacia paredes de lava cubiertas de líquenes en Pali Aike.

Autor: Caminos Tours

Caminar entre volcanes

Pali Aike es un gran campo volcánico. Hace miles de años, una serie de erupciones dejó cráteres, conos y extensos mantos de lava. El cráter Morada del Diablo, uno de los más impresionantes del parque, se formó hace entre 10.000 y 16.000 años, y la actividad volcánica más reciente de la zona ocurrió hace unos 7.500 años.

Al recorrerlo lo vas a notar bajo tus pies: el suelo pasa del negro de la lava al rojo y ocre de las paredes de los cráteres, y en algunos tramos parece que la lava se hubiera enfriado ayer.

Y un dato curioso: estos volcanes trajeron a la superficie rocas desde las profundidades de la Tierra. Los científicos todavía las estudian, y una investigación de 2026 las usó para entender mejor qué hay bajo la Patagonia.

Visitante en el mirador del cráter Morada del Diablo, con paredes de roca volcánica rojiza.

Autor: Caminos Tours

Una cueva con 11.000 años de historia

Mucho antes de las estancias y las carreteras, esta estepa ya tenía habitantes. En la Cueva Pali Aike se encontraron rastros de personas que vivieron aquí hace más de 11.000 años, al final de la última Edad de Hielo. Se llega por un sendero corto y fácil, de unos 600 metros, y es una de las paradas imperdibles del recorrido.

En esa época, los primeros habitantes compartían la estepa con animales que ya no existen, como el milodón, un perezoso gigante, y un caballo nativo americano que se extinguió hace miles de años. En la Cueva Fell, en la misma zona volcánica pero fuera del parque, los arqueólogos encontraron fogones, herramientas de piedra y huesos de esos animales, que muestran cómo era la vida en el fin del mundo hace milenios.

Si ya visitaste la Cueva del Milodón camino a Torres del Paine, en Pali Aike vas a completar la historia: la de las personas que recorrían esta estepa cuando el milodón todavía existía.

La investigación sigue. En 2025, arqueólogos de la Universidad de Magallanes compartieron sus hallazgos más recientes con guías de turismo de Punta Arenas, para que esta historia llegue a cada visitante.

Siluetas de visitantes en la entrada de la Cueva Pali Aike, con formaciones de lava al exterior.

Autor: Caminos Tours

Qué se vive en la excursión

Pali Aike se recorre caminando. Los senderos cruzan campos de lava, se asoman a los cráteres y atraviesan la estepa de coirón, ese pasto dorado que cubre la pampa. Hay opciones para distintos niveles: el sendero a la Cueva Pali Aike es fácil y el recorrido Morada del Diablo–Pozo del Diablo es de dificultad media. Eso sí, el suelo volcánico es irregular, así que conviene ir con zapatillas de trekking.

En el camino es común cruzarse con guanacos, y con suerte verás zorros, ñandúes, águilas y aves en lagunas como la Laguna Ana. El puma también vive en el parque, aunque es muy difícil de ver.

Y está el viento patagónico, que aquí puede soplar con rachas de hasta 100 km/h y es parte de la experiencia tanto como los cráteres. El parque tiene lo justo: un centro de información, baños y zonas para descansar y comer. Todo lo demás es estepa abierta.

Un lugar así se cuida entre todos: no se puede salir de los senderos, llevarse piedras, alimentar a los animales, entrar con mascotas ni volar drones. Y por la influenza aviar, hay que mantener distancia de las aves.

Grupo en un sendero de Pali Aike con guanacos en la estepa y un cono volcánico al fondo.

Autor: Caminos Tours

Cómo visitar Pali Aike desde Punta Arenas

El parque está a unos 196 km de Punta Arenas, cerca de la frontera con Argentina: unas dos horas y media de viaje, casi todo por camino pavimentado y el último tramo por ripio. El trayecto también es parte de la experiencia, con kilómetros de estepa abierta que te van preparando para lo que viene.

Se puede visitar de octubre a abril, de martes a domingo, de 08:30 a 19:30 (último ingreso a las 17:30). Los lunes cierra. Como los horarios pueden cambiar por el clima, conviene revisarlos en pasesparques.cl antes de ir.

Es una excursión de día, porque dentro del parque no se puede acampar. Lleva ropa por capas, cortaviento, zapatillas de trekking, agua, protector solar y algo para comer: dentro del parque no hay acceso fácil a agua.

La forma más simple de conocerlo es con un tour desde Punta Arenas: nosotros nos encargamos del traslado y la logística, y tú solo te preocupas de caminar y disfrutar.

Guardaparque explicando la maqueta del parque a visitantes en el centro de información de Pali Aike.

Autor: Caminos Tours

¿Listo para conocer la otra Patagonia?

Cráteres, lava y estepa sin multitudes, a un día de viaje desde Punta Arenas.

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Preguntas frecuentes

¿Dónde está el Parque Nacional Pali Aike?

En la comuna de San Gregorio, Región de Magallanes, a unos 196 km de Punta Arenas y cerca de la frontera con Argentina.

¿Qué hace especial a Pali Aike?

Sus cráteres, campos de lava, cuevas y estepa, muy distintos a los paisajes de montaña y hielo de la Patagonia más conocida. Además, es el único parque nacional de Chile que protege la estepa magallánica.

¿Pali Aike recibe muchos turistas?

No. En 2024 recibió 3.274 visitas, menos del 1 % del total de visitas a áreas protegidas de Magallanes.

¿Cuándo se puede visitar?

De octubre a abril, de martes a domingo, de 08:30 a 19:30, con último ingreso a las 17:30. Los horarios pueden cambiar por el clima.

¿Es difícil caminar en Pali Aike?

Hay senderos para distintos niveles. El de la Cueva Pali Aike es fácil y el de Morada del Diablo–Pozo del Diablo es de dificultad media. Conviene ir con zapatillas de trekking.

¿Qué debo llevar?

Ropa por capas, cortaviento, zapatillas de trekking, agua y protector solar. El viento puede ser muy fuerte y dentro del parque no hay acceso fácil a agua.

Fuentes

  • CONAF: ficha del Parque Nacional Pali Aike y comunicado de apertura de temporada (octubre de 2026).
  • Subsecretaría de Turismo y SERNATUR: visitas a áreas protegidas de Magallanes (2024).
  • Schettino et al. (2026), Earth and Planetary Science Letters.
  • Martin, F. (2022), “Cueva Fell reinterpretada”.
  • Smithsonian Institution, Global Volcanism Program.
  • Pases Parques: pasesparques.cl
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